Es el tipo de anuncio que llega sin un teaser, sin una filtración, sin un rumor. Una mañana, un simple comunicado de prensa… y todo el circuito se detiene durante dos segundos. Tras seis años y medio juntos, Gemma Triay y Rodri Ovide han decidido, de mutuo acuerdo, aparcar su relación profesional. No un divorcio explosivo. Ni una guerra entre bastidores. Sólo una despedida inesperada entre dos personas que siguen hablándose con una ternura poco frecuente en el deporte de alto nivel.
E inevitablemente, tras la emoción, una pregunta arde ya en los labios de todos: ¿quién va a entrenar ahora el proyecto Triay / Brea?
Una «dupla» que fue más allá del pádel
En el pádel femenino moderno, hay combinaciones eficaces de entrenador y jugadora. Y luego están las que se convierten en un sistema completo, en una identidad. El dúo Triay / Ovide era exactamente eso: una estructura construida sobre la coherencia, laambición y, sobre todo, la confianza total.
A lo largo de estos seis años y medio, han pasado por todos los ciclos posibles:
- Las cumbres: la conquista del número 1, los títulos, las semanas en las que todo parecía «fácil».
- Las zonas grises: periodos de duda, ajustes tácticos, momentos en los que necesita mantener la barra firme.
- Estabilidad: un raro lujo en un circuito en el que todo cambia rápidamente, todo el tiempo.
Lo que hace que la noticia sea tan poderosa no es sólo su duración. Es el tono de su mensaje: no una ruptura, sino una pausa. Y, sobre todo, esta frase que lo dice todo: «Somos una familia.
El comunicado de prensa que golpea el corazón
El mensaje compartido por ambas partes es claro, casi íntimo. Sin palabras huecas. Ningún «nuevo capítulo» hueco. Sólo reconocimiento.
«Han sido seis años y medio increíbles, compartiendo sueños, retos y momentos que nunca olvidaremos. Hemos conseguido cosas que parecían imposibles y hemos llegado a lo más alto del ranking. Hoy, de mutuo acuerdo, hemos decidido tomarnos un descanso».
En un deporte en el que las separaciones se parecen a menudo a un fichaje de fútbol, esta sobriedad es casi desconcertante. Sugiere una cosa: no se trata de un conflicto, sino de una decisión estratégica y humana.
Por qué es un punto de inflexión importante para Triay
Gemma Triay ha construido parte de su dominio sobre una base: la coherencia. Un proyecto claro, una dirección técnica estable, un progreso controlado. Cortar este hilo, incluso «en buenos términos», es aceptar una zona desconocida.
Y lo desconocido, al más alto nivel, es peligroso.
- Cambio de rutinas: entrenamiento, preparación a base de cabeza, lectura de partidos, todo puede cambiar.
- Cambio de voz: un entrenador es como un filtro. Elige lo que el jugador necesita oír y, sobre todo, cuándo.
- Un cambio en la dinámica del equipo: Triay comparte ahora un proyecto con Delfi Brea, y el equilibrio del cuerpo técnico pasa a ser fundamental.
En resumen, aunque Gemma siga siendo Gemma, una separación así siempre crea un pequeño temblor interno.
¿Quién dirigirá el dúo Triay / Brea? Los guiones
El mercado de fichajes de entrenadores es un mercado silencioso. Y en este caso, el mercado es premium. Hay varias opciones, pero una parece natural: Jorge Martínez, actual entrenador del Delfi Brea.
| Opción | Por qué se pega | Riesgo principal |
|---|---|---|
| Jorge Martínez | Continuidad en el lado de Brea, automatismo ya en marcha | Adaptar el método a Triay sin desequilibrar el dúo |
| Nueva figura exterior | Nuevo impulso, enfoque a medida para ambos | Tiempo de adaptación, apuesta a corto plazo |
| Cuerpo técnico híbrido | Reparto de funciones, complementariedad táctica y mental | Demasiadas voces, poca claridad |
Lo que dice sobre el circuito en 2026
Esta separación nos recuerda una realidad: incluso los proyectos más sólidos no son eternos. El pádel evoluciona rápidamente, las exigencias ascienden y la más mínima decisión del cuerpo técnico se convierte en una palanca de rendimiento.
Pero aquí hay algo más raro: la idea de que podemos separarnos sin destrozarnos mutuamente. Triay y Ovide no cierran una puerta, la dejan entreabierta. Y eso, en un circuito a veces brutal, es casi un lujo.
Fin de una era, comienzo de un nuevo rompecabezas
Sí, es un duelo de altura. Sí, es pasar página. Pero sobre todo es un momento crucial: el proyecto Triay/Brea está cambiando de estructura, y este tipo de detalles pueden dar la vuelta a una temporada.
Queda por ver si esta ruptura será una mera transición o el verdadero comienzo de una nueva era para Gemma.
¿Quién cree que debería encabezar el banquillo de Triay/Brea? ¿Martínez, una cara nueva o un dúo de entrenadores?
