- Un fichaje “material” que dice mucho sobre el pádel moderno
- Once años con Adidas: una fidelidad que se ha vuelto rara
- ¿Por qué Oxdog apuesta por Álex Ruiz?
- ¿Qué raqueta para “Captain America”? El punto material a vigilar
- Continuidad en la pista: Ruiz–Esbrí, una pareja que quiere capitalizar
- Un jugador de experiencia… y de rigor
- A tener en cuenta
- Fuentes y enlaces útiles
Un fichaje “material” que dice mucho sobre el pádel moderno
A menudo se habla del mercado de fichajes pensando en los cambios de pareja. Pero, desde hace dos años, otro proyecto se acelera discretamente: el de los contratos de equipamiento. Álex Ruiz abre un nuevo capítulo con Oxdog, en un acuerdo anunciado hasta 2028. Un movimiento que supera ampliamente el simple cambio de logo en la pala: a este nivel, la menor adaptación (toques, vibraciones, tolerancia al descentrado) puede influir en los detalles que hacen ganar —o perder— partidos.
El momento, por su parte, no es casual. Ruiz llega al mercado en un momento en que las marcas quieren perfiles ya instalados en los grandes cuadros, capaces de aportar credibilidad deportiva y visibilidad inmediata. Oxdog, por su parte, sigue estructurando su ascenso con un rostro más “central”.
Once años con Adidas: una fidelidad que se ha vuelto rara
Once temporadas con la misma marca, en un deporte donde las gamas se renuevan continuamente y donde los contratos se renegocian rápido, es casi un objeto de colección. Ruiz ha estado mucho tiempo asociado al universo Adidas, y a una identidad de juego muy “control + ritmo”: limpio, disciplinado, construido.
Esta marcha cierra, por tanto, un capítulo que iba más allá del simple patrocinio. Había una forma de continuidad: un jugador estable, una marca consolidada, un rostro reconocible. Al dejar Adidas, Ruiz también cambia de narrativa. Y eso es precisamente lo que busca Oxdog.
¿Por qué Oxdog apuesta por Álex Ruiz?
Para Oxdog, el interés es inmediato: atraer a un jugador ya identificado, regular y creíble en los grandes escenarios. Álex Ruiz no llega como una apuesta a moldear, sino como un competidor listo para rendir, con una experiencia que pesa en los partidos apretados. A fecha de 19 de enero de 2026, aparece 21º en el ranking FIP, lo que le sitúa en la zona de los jugadores capaces de encadenar cuadros principales y ofrecer una exposición continua.
La marca sueca, fundada en 2011, se construyó primero sobre la innovación en el floorball antes de invertir en el pádel con la misma lógica de “ingeniería”: optimización de las sensaciones, trabajo en los materiales y un enfoque de producto muy legible.
Ruiz, una de las cabezas de serie del proyecto Oxdog
En un mercado donde la imagen se juega al ritmo de los cuadros principales, disponer de un jugador tan identificado cambia la percepción de una marca, tanto entre los fans como entre los revendedores. Oxdog ya disponía de una base con jugadores como Javi Barahona, Javi Mora o Téo Zapata. Con Ruiz, el equipo gana un perfil más experimentado y más expuesto, capaz de hacer “vitrina” inmediatamente.
Un paquete que va más allá de la raqueta
Otra señal interesante: el movimiento se inscribe en una lógica de ecosistema. Ruiz también asocia su comunicación a un compañero textil (Born Living Yoga). En el pádel moderno, este tipo de detalle cuenta: los jugadores ya no son solo competidores, sino plataformas de imagen por derecho propio.
| Atributo | Detalle |
|---|---|
| Credibilidad deportiva | Un jugador asentado al más alto nivel, inmediatamente eficaz e identificable. |
| Visibilidad | Presencia regular en los grandes torneos: la marca gana tiempo mediático. |
| Efecto escaparate | Los aficionados prueban más fácilmente una gama cuando la lleva un jugador que se ve cada semana. |
| Estabilidad | Un contrato hasta 2028: mensaje a largo plazo, raro en un mercado a veces volátil. |
¿Qué raqueta para “Captain America”? El punto material a vigilar
En este punto, el elemento más seguro es simple: Ruiz jugará con una pala Oxdog. El modelo exacto que adoptará de forma duradera dependerá de sus ajustes, de las condiciones de juego y de sus sensaciones en el partido. En Oxdog, el acento se pone en ejes muy “ingeniería”: trabajo en las vibraciones, balance, rigidez del marco y confort de impacto.
Para seguir el universo de productos de la marca, puedes consultar en particular la gama “Hyper” (ejemplo) y comparar los modelos disponibles según tu perfil.
Continuidad en la pista: Ruiz–Esbrí, una pareja que quiere capitalizar
El cambio de marca no significa un cambio de proyecto deportivo. Ruiz figura junto a Juanlu Esbrí en su ficha FIP en esta fecha, y la dinámica deportiva tiene motivos para alimentar la ambición: los dos jugadores han firmado un título en el FIP Platinum de Lyon, un hito importante para lanzar una temporada y ganar confianza en los momentos calientes.
El objetivo es legible: recuperar puntos, instalarse más arriba en el ranking y encontrar un lugar más cercano a las cabezas de serie en las grandes citas. Ruiz ya ha conocido picos muy altos en su carrera, y su perfil sigue siendo el de un jugador capaz de “mantener el tipo” en los partidos a presión.
Un jugador de experiencia… y de rigor
También hay, en Ruiz, una dimensión que habla a los fans: la constancia. Vive con diabetes desde la infancia y ha construido su rutina de alto nivel en torno a una disciplina diaria. En un deporte donde la intensidad y la repetición pesan sobre el cuerpo, este rigor forma parte de su identidad tanto como su apodo de Captain America.
A tener en cuenta
- Álex Ruiz ficha por Oxdog en un acuerdo anunciado hasta 2028.
- A 19/01/2026, es 21º en el ranking FIP y figura con Juanlu Esbrí.
- La pareja Ruiz–Esbrí se apoya en un hito fuerte: su título en el FIP Platinum de Lyon.
- El punto a vigilar: la adaptación del material y el modelo de pala Oxdog que instalará a largo plazo.

