A menudo se oye en los clubes: «El pádel es genial, ¡hacemos deporte sin darnos cuenta!». Si bien es cierto que el lado lúdico y social suele prevalecer, no te equivoques: detrás de las sonrisas y los «choca esos cinco», tu cuerpo trabaja intensamente.
Entre los arranques bruscos, los saltos para los remates y las flexiones constantes para recoger las bolas bajas, el pádel es un deporte completo. Pero, ¿qué dice la ciencia? ¿Es un aliado eficaz para quienes buscan mantener la línea o mejorar su condición cardiovascular?
Sacad los relojes conectados, hemos analizado las cifras para vosotros.
1. El veredicto de las cifras: Las calorías por hora
El número de calorías quemadas depende, obviamente, de tu peso, tu sexo y, sobre todo, de la intensidad del partido. Un partido de ocio entre amigos no tendrá el mismo impacto que una final de torneo reñida.
De media, se estima que una hora de pádel permite quemar:
- Para un perfil medio (70-80 kg): Entre 400 y 600 calorías por hora.
- Durante un partido intensivo: Se puede subir hasta 700, incluso 800 calorías en los perfiles más atléticos.
A modo de comparación, es más que una hora de tenis en dobles (aproximadamente 300-400 kcal), ya que los intercambios en el pádel suelen ser más largos y los tiempos muertos menos numerosos gracias al reinicio por las paredes de cristal.
2. Un entrenamiento fraccionado (HIIT) natural
El pádel no quema calorías de manera lineal como el jogging. Es lo que se conoce como un deporte de fraccionado de alta intensidad.
- El esfuerzo: Encadenas fases de sprint corto (para alcanzar una dejada), saltos (remate) y desplazamientos laterales rápidos.
- El efecto «Afterburn»: Este tipo de esfuerzo estimula el metabolismo de tal manera que sigues quemando calorías varias horas después de haber abandonado la pista. Es uno de los secretos de la eficacia del pádel para la pérdida de masa grasa.
3. ¿Qué músculos trabajan más?
El pádel es un deporte total que solicita el conjunto de la cadena muscular:
- La parte inferior del cuerpo (Glúteos, muslos, pantorrillas): Las flexiones son permanentes para jugar las bolas bajas después del cristal. Tus piernas son el motor de tu juego.
- La faja abdominal (Core): Crucial para la rotación durante los golpes de derecha, revés y sobre todo durante la bandeja. Un buen refuerzo también evita el dolor de espalda.
- La parte superior del cuerpo (Hombros, brazos): Solicitado durante los golpes, pero ten cuidado de no apostar todo al brazo para evitar la epicondilitis (codo de tenista).
4. Los beneficios invisibles: Corazón y Mente
Más allá de la balance, el pádel ofrece beneficios para la salud importantes:
- Salud cardiovascular: La repetición de los esfuerzos cortos mejora la resistencia cardíaca y ayuda a regular la tensión arterial.
- Reducción del estrés: El aspecto social y la liberación de endorfinas hacen del pádel un excelente remedio contra la ansiedad. El hecho de tener que permanecer concentrado en la pelota permite una verdadera «desconexión» mental.
- Coordinación y reflejos: El juego con las paredes de cristal exige un análisis espacial constante, lo que mantiene la vivacidad cerebral y la coordinación ojo-mano.
Algunos consejos para maximizar el aspecto de la salud
Para que tu sesión de pádel siga siendo un placer sin riesgo:
- La hidratación: Se pierde muchísima agua, incluso en interiores. Bebe a pequeños sorbos a lo largo del partido, no solo al final.
- El calentamiento: No empieces con un remate en frío. Dedica entre 5 y 10 minutos a despertar tus articulaciones (tobillos, rodillas, muñecas).
- El post-partido: La cerveza de final de partido forma parte del ADN del pádel, pero no olvides compensar con agua y un buen estiramiento para facilitar la recuperación.
En resumen, el pádel es uno de los deportes más completos y menos monótonos para cuidar el cuerpo. Es la herramienta perfecta para quemar grasas mientras te diviertes.
¿Eres de los que vigilan su gasto energético en el reloj después de cada set, o prefieres olvidar las cifras y simplemente disfrutar del intercambio?

