Hasta ahora, la Federación Internacional de Pádel (FIP ) ha desarrollado principalmente sus niveles de «élite»: competiciones oficiales, circuitos profesionales, cursos para jóvenes. Con FIP Beyond, abre un nuevo campo: ofrecer a los aficionados un marco global claro y comparable de un país a otro. El proyecto fue aprobado en la Asamblea General de la FIP celebrada en Acapulco en noviembre de 2025, con una simple promesa: transformar los a veces dispares torneos de clubes en una experiencia más estructurada, sin negar el ADN del pádel amistoso, social pero competitivo.
El formato FIP Beyond: tres niveles, una clasificación, categorías de edad
La FIP ha anunciado un circuito por tres niveles, con reglas comunes y un sistema de ranking internacional.
- B1: Premios totales anunciados entre 6.000 y 18.000 euros por torneo.
- B2: Premios totales anunciados de entre 3.600 y 10.800 euros por torneo.
- B3: torneos de «competición pura», sin premios en metálico.
El desglose por edades también está normalizado, con una idea clara: dar un lugar real al pádel senior, manteniendo al mismo tiempo una puerta de entrada para los jóvenes de 18 a 39 años.
- Aficionados de 18 a 39 años (sin premio en metálico).
- Categorías superiores: +40, +45, +50, +55, +60.
En cada etapa, al menos tres categorías deberán estar abiertas, con una fuerte restricción: +40 y +50 estarán siempre en el programa. Las demás categorías dependerán del número de inscritos, del lugar de celebración y de la disponibilidad de pistas, un detalle que cuenta, porque el éxito de un torneo de aficionados depende a menudo de la logística (franjas horarias, encadenamiento de partidos, gestión de los cuadros).
Otra opción de estructuración: en B1 y B2, los premios en metálico se refieren a las categorías senior (+40 a +60), con recompensas anunciadas para los campeones, finalistas y semifinalistas. Es una forma de atraer a parejas competitivas acostumbradas a los torneos y capaces de mantenerse a un alto nivel en partidos en los que el liftado, la bandeja y la vibora marcan a menudo la diferencia en el fragor del momento.
Promesas tentadoras, zonas grises: lo que tendrá que demostrar 2026
Sobre el papel, FIP Beyond puede cambiar dos cosas. En primer lugar, aportará un reconocimiento «internacional» a los jugadores que no aspiran a convertirse en profesionales, pero que desean una referencia común: una clasificación mundial basada en los 11 mejores resultados. En segundo lugar, crear un objetivo de temporada: el acceso a los eventos oficiales anunciados (FIP Beyond Finals, Copa Continental por Parejas, Copa del Mundo por Parejas). Es un mecanismo motivador, cercano a lo que ya gusta a los aficionados: jugar, acumular puntos, aspirar a un «gran evento».
Pero ahí también empiezan las preguntas. ¿Cómo encajará este circuito con las competiciones existentes en cada país? En las naciones donde ya existe una oferta densa (torneos federales, circuitos privados, campeonatos de veteranos), el valor añadido tendrá que ser muy concreto: experiencia, claridad de nivel, prestigio y, sobre todo, un calendario compatible. Para los jóvenes de 18 a 39 años, sin premios en metálico, el atractivo dependerá también del coste real para los jugadores: desplazamientos, inscripciones, disponibilidad y qué aporta el «mundo del juego» que no aporte un buen circuito local.
El énfasis de la FIP en la participación, la inclusión y la interacción social es coherente con la cultura del pádel. Queda por ver cómo se traducirá esta ambición en los clubes organizadores, en términos de hospitalidad, arbitraje, ritmo de los partidos y densidad de los cuadros. Si la ejecución sigue el ejemplo, FIP Beyond podría convertirse en una referencia. Si no, corre el riesgo de toparse con una simple realidad: los aficionados eligen un torneo ante todo porque es práctico, está bien organizado… y se juegan buenos partidos.
