Un partido con dos caras
Para inaugurar la temporada 2026 de la Premier Padel en Riad, el partidazo prometía ser una auténtica prueba de fuego: la nueva pareja formada por Ari Sánchez y Andrea Ustero enfrentándose a las número 1 Gemma Triay y Delfi Brea. En un complicado Pádel Rush Arena, con el sol y el viento agitando las trayectorias, Triay y Brea jugaron inicialmente bien sus cartas, manejando los finales de partido, variando el ritmo en el momento oportuno, y ganando el primer set por 6-3.
La escena cambia al comienzo del segundo set. Break inmediato, 2-0: ése es el punto de ruptura. En el banquillo, el mensaje queda claro (y se repite como un estribillo): calma, orden y una intención más clara de avanzar. Ari ralentiza el ritmo cuando lo necesita, elige mejor la altura de la pelota y deja de «forzar» los tiros de escaso margen. En el otro lado de la pista, las número 1 se encuentran más a menudo defendiendo sin poder establecer su rutina.
El plan: jugar por el centro, ganar la volea, dejar que Ustero termine
A medida que avanzaban los intercambios, el hilo conductor quedó claro: jugar por el centro para cerrar los ángulos, y luego acelerar cuando pasa una pelota flotando. Sánchez suele desencadenar la primera jugada con una chiquita o un globo profundo, antes de llegar a «morder» la volea. Ustero, por su parte, tomó el relevo en el juego aéreo, con una vibora chorreante, una bandeja pesada y, sobre todo, golpes por tres cada vez que una pelota se quedaba demasiado corta. El resultado: una victoria por 6-1 que se parece menos a una serie y más a una demostración de habilidades complementarias.
Este dúo funciona porque los papeles están claros. Ari toma decisiones claras (cuándo retrasar, cuándo insistir), mientras que Andrea se encarga de la zona de peligro en la red. Incluso cuando las número 1 alargan las secuencias, Sánchez-Ustero mantiene la defensa, da un paso atrás cuando es necesario y vuelve a subir juntas, sin dejar ningún balón «libre» en el pasillo.
Nueve bolas de partido salvadas: la prueba mental del último set
El tercer set no fue nada fácil. Un break al principio, luego un 5-2 que puso a la pareja a un juego del título… antes de que Triay-Brea reaccionaran. Las favoritas aguantaron, salvando nueve puntos de partido y obligando a Sánchez-Ustero a repetir una y otra vez los puntos importantes. Fue aquí donde se reveló la madurez del dúo: sin pánico, sin prisas y con una última aceleración en el momento justo.
En la décima oportunidad, las tornas cambiaron: una buena decisión fuera de pared, una transición limpia, y el peloteo terminó por fin para los españoles. Victoria por 3-6, 6-1 y 6-4, un primer trofeo juntos y un mensaje enviado a todo el circuito. Los resultados oficiales pueden consultarse en las páginas de Premier Padel y de la FIP.

