Por qué pedí trabajar en prácticas (y no «un tiro extra»)
Antes de salir a la pista, tenía una petición muy clara para Arnaud: que insistiéramos en la colocación. No porque sea sexy, sino porque es lo que más me falta cuando el ritmo asciende. Geoffrey y yo nos damos cuenta todo el tiempo: llegamos al balón, pero no al ritmo adecuado. ¿El resultado? Con demasiada frecuencia jugamos hacia atrás, nos atascamos o nos dejamos llevar por un balón fácil.
En esta sesión, no buscamos highlights. Buscamos sentar unas bases sólidas: estar en el lugar adecuado en el momento oportuno y, sobre todo… volver a la posición rápidamente, sin esperar a ver si nuestra pelota es «buena».
El punto de partida: apoyos útiles, no el movimiento por el movimiento
A menudo oímos «manténgase sobre la parte delantera de los pies». Arnaud lo pone en un contexto sencillo: es una postura que le ayuda a ponerse en marcha. Si ya se está moviendo un poco cuando su adversario golpea, ganará ese microsegundo que lo cambia todo en una volea, una bola a los pies o un globo para defenderse.
Lo que recuerdo es el matiz: la idea no es estar constantemente agitado. La idea es contar con apoyos que le lancen en la dirección correcta en el momento adecuado.
Retroceder, sí… pero sólo para volver a avanzar
Una parte de la sesión me llamó la atención porque es exactamente el error que cometo en los partidos: me muevo hacia atrás y acabo jugando al revés. Arnaud es muy claro: retroceder sólo es útil si quieres volver a avanzar. Si retrocedes y golpeas la pelota mientras te la ‘chupan’ hacia atrás, pierdes el punto.
Así que trabajamos en este vaivén: ajustarse cuando la pelota llega delante del cristal, darse espacio y luego volver a adelantar el cuerpo cuando se está listo para jugar. Suena básico… pero en cuanto lo haces de verdad, sientes que recuperas la estabilidad y el tiempo.
El globo: una herramienta para recuperar el control, no una oración
No entraré en las secuencias, pero si tiende a lobear «para respirar», le encantará este juego. Hablamos de la colocación del globo, de la trayectoria y, sobre todo, de lo que hace a su rival. El globo no es sólo una pelota alta: es un golpe que puede hacerle ganar tiempo y colocarle en una situación favorable.
El detalle que lo cambia todo: apuntar a la mudanza
Lo que intento aplicar es lobear con intención: crear un desplazamiento incómodo en la red, en lugar de devolver al azar. Y detrás de eso, hay una regla sencilla que aparece a menudo: si quieres avanzar, hazlo cuando realmente hayas recuperado el control del peloteo. De lo contrario, le castigarán.
Jugar menos duro… para ser más peligroso
Puede resultar frustrante (yo incluido), pero Arnaud insiste en una cosa: cuando la pelota es fácil, golpear más fuerte no es necesariamente la mejor solución. A menudo, una bola más blanda que cae a los pies es más complicada de gestionar que una aceleración «confort» que llega a la altura de la raqueta.
Y, sobre todo, me da algo que busco en los partidos: tiempo para volver a coger el ritmo. Porque mi gran problema es que una vez voy demasiado rápido y a la siguiente me encuentro rezagado.
Toma de información: deje de esperar a que la pelota responda
Algo que va a oír (y ver) a menudo: en cuanto el rival toca el balón, tengo que volver a mi posición útil. Básicamente, no necesito mirar «qué está pasando» ni un segundo. Ese segundo es exactamente lo que falta cuando me lobearon o cuando una pelota vuelve directamente por el medio.
También hablamos de leer las situaciones: no «adivinar», sino pistas sencillas (posición, postura, bola tras el cristal). Me ayuda a anticiparme sin adivinar, y a estar preparado para cubrir las zonas más probables.
Bandeja, víbora, rulo: control primero, estilo después
También trabajamos los golpes altos. Para sentar las bases: la bandeja es el overhead de control; la víbora es un overhead cortado más agresivo; y el rulo (overhead liftado) requiere un marcador de impacto muy limpio si se quiere mantener la precisión.
Sin spoiler, lo que recuerdo es la lógica de la progresión: simplificar el gesto, estabilizar la muñeca, orientar los hombros y buscar un impacto claro antes de pensar en el «efecto». Es exactamente el tipo de detalle que convierte una toma ‘aleatoria’ en una toma fiable.
Si quiere progresar en serio, eche un vistazo a esto
- Mi trabajo de apoyos: cómo estar listo para salir sin ponerse tenso.
- El patrón adelante/atrás: retroceder para avanzar.
- La forma en que utilizo el globo para ganar tiempo y recuperar la red.
- Control en las pelotas fáciles: frene en el momento adecuado para estar en mejor posición después.
El vídeo (y mis redes): dejaré que juzgue usted mismo
Puede ver la sesión completa aquí: lecciones de pádel con Arnaud Meessen (YouTube). Prefiero no contarle los momentos «clave»: la mejor forma de experimentarlos es ver el vídeo.
También puede encontrarme aquí: Instagram @esteban_padel_yt y TikTok @esteban_padel_yt.

