Alejandra Alonso deja a Alejandra Salazar y forma pareja con Marina Guinart. Más allá del simple cambio de pareja, este movimiento reordena en parte el panorama femenino de cara al Málaga P1, en una zona del ranking en la que cada cambio puede alterar el balance entre las cabezas de serie.
Alejandra Alonso y Marina Guinart, una pareja que, sobre el papel, parece muy bien compenetrada
La elecciónde Alejandra Alonso no es en absoluto fortuita. A sus 20 años, la jugadora española ya se ha afianzado en lo más alto del ranking de la FIP, con un potente juego de revés, capaz de imponer su juego en los intercambios y de rematar los puntos cuando la pelota sube. Su perfil oficial de la FIP la sitúa actualmente en el puesto 14 del ranking mundial, con 4 774 puntos.
Por su parte, Marina Guinart llega con una trayectoria más consolidada, un juego de derecha y una regularidad que le han permitido situarse de forma duradera cerca del top 15. La FIP la sitúa en el puesto 16 del ranking mundial, con 3 864 puntos. Por lo tanto, esta combinación puede dar lugar a una pareja con balance: Alonso aporta la potencia, mientras que Guinart se encarga de la construcción del juego, la lectura del rival y la continuidad en las secuencias largas.
¿Por qué es importante la separación con Salazar?
Esta decisión también pone fin a la colaboración entre Alejandra Alonso y Alejandra Salazar, un proyecto que tenía un carácter especial. Salazar, antigua referencia absoluta del pádel mundial, está disputando una temporada muy seguida y sigue ocupando el puesto número 13 del ranking mundial según la FIP. Su colaboración con Alonso combinaba experiencia, transmisión de conocimientos y ambición inmediata.
El cambio no implica necesariamente un fracaso deportivo. Refleja, sobre todo, la rapidez con la que cambian los balances en el circuito femenino. Las parejas buscan optimizar la complementariedad: lado de juego, volumen defensivo, capacidad para realizar aceleraciones al salir de la salida de cristal y rendimiento en los puntos clave. En este contexto, Alonso puede encontrar en Guinart un compañero/a más acorde con su ciclo de progresión.
Un partido al que hay que seguir de cerca antes del Málaga
El momento en que se produce este anuncio lo hace aún más interesante. El Málaga P1 figura en el calendario de la FIP del 13 al 19 de julio de 2026, y el cierre de inscripciones se realizará el 24 de junio. Este contexto hace que los próximos ajustes en las parejas sean especialmente delicados.
Para Alonso y Guinart, el reto será sencillo: convertir la lógica del ranking en un automatismo en la pista. Las dos españolas cuentan con puntos fuertes complementarios, pero una nueva pareja debe resolver rápidamente los aspectos más delicados: la elección del pase central, la protección de la diagonal, la comunicación tras la defensa y la gestión de los juegos reñidos.
La publicación de Instagram marca el punto de partida. Ahora será la pista el que determine si esta pareja puede consolidarse como una auténtica amenaza para las mejores parejas del circuito profesional.
