Por qué Bruselas habla ya de 2037
Podría pensarse que se trata sólo de un anuncio. Pero eso sería simplista. Si los organizadores del Lotto Brussels Premier Padel ya están hablando de 2037, es porque la batalla por mantener una cita en el circuito de Premier Padel se está intensificando. Vincent Laureyssens ha confirmado las conversaciones para renovar el evento en dos ciclos de cinco años, de 2027 a 2037. El mensaje es claro: Bruselas no sólo quiere albergar un gran torneo de pádel, sino consolidarse como una de las etapas que realmente cuentan.
Esta ambición se basa en tres palancas muy concretas:
- un lugar de fichaje, la Estación Marítima Tour & Taxis, que se ha convertido en la imagen del torneo;
- una experiencia más amplia para el espectador, con restauración, entretenimiento y zonas diseñadas para el público familiar;
- una credibilidad ya consolidada, impulsada por los 76.000 visitantes de la edición de 2025.
En un deporte en el que las mejores parejas encadenan un viaje tras otro, no basta con unas bandejas y unas viboras limpias: también se necesita un escenario, una logística y una acogida capaces de impresionar tanto a los jugadores como a los aficionados.
2026, el año para demostrar que el proyecto puede llegar lejos
Lo más interesante es que las conversaciones sobre 2037 no están desconectadas de la pista. La quinta edición, prevista del 19 al 26 de abril de 2026, ya está sirviendo de ensayo a gran escala. Los organizadores aspiran a recibir 85.000 visitantes, están trabajando en una escenografía más bruselense con códigos art déco y avanzan con la CBC como compañero/a principal. Al mismo tiempo, Bruselas ha optado por no precipitarse: de hecho, se propuso el paso a la P1, pero se descartó para preservar el equilibrio financiero de un torneo que prefiere crecer sin renegar de sí mismo.
Las señales de 2026 también van en la buena dirección. La venta de entradas ha repuntado muy rápidamente, con varias sesiones agotadas mucho antes de la semana del torneo. El campo sigue siendo fuerte, el P2 de Bruselas conserva su lugar en el calendario oficial, y el acontecimiento también pretende dejar una huella más profunda en el pádel belga: mayor visibilidad para los jugadores locales, wild cards, una exposición poco común para los clubes y un efecto escaparate que Bruselas espera convertir en infraestructuras, formación y nuevas vocaciones, como ya ha demostrado nuestro análisis del pádel en Bélgica. Con esta perspectiva, el torneo se abre al público en general, con pistas secundarias de libre acceso y una puesta en escena pensada para ir más allá de la pista central.
En otras palabras, no hay nada de caprichoso en mirar hacia 2037. Para Brussels Premier Padel, es el siguiente paso lógico en una estrategia que implica consolidar un evento ya fuerte, negarse a precipitarse y hacer de Bruselas una parada clave en el circuito, sin olvidar lo más importante: desarrollar el juego a nivel local. Con grandes nombres, nuevas parejas, defensa en el cristal, chiquitas sentidas y apuestas económicas muy reales, el torneo belga es algo más que una semana de éxito: está desempeñando su papel en el futuro del pádel europeo.
Para recordar:
- Bruselas debate una proyección del torneo hasta 2037.
- El modelo se basa en la Gare Maritime, la experiencia del espectador y la credibilidad deportiva.
- La edición de 2026 debería aprovechar el impulso de los 76.000 visitantes de 2025.
- El torneo también pretende tener un efecto duradero en el desarrollo del pádel en Bélgica.
