Progreso exprés
En este nuevo vídeo, me propuse conocer a Lucille Lambert, alias Lulu entrenador de pádel, para averiguar qué hace que su carrera sea tan interesante. En el canal de Esteban Padel, el intercambio destaca a una jugadora que no creció jugando al tenis. Y en la página oficial de Gala Padel Spirit, donde entrena, Lucille se presenta como una entrenadora que ha pasado de 50 a 500 pesetas en un año y medio aproximadamente, al tiempo que juega al voleibol y al golf.
Este perfil dice algo importante sobre el pádel moderno. Se puede llegar tarde, no tener antecedentes en deportes de raqueta y aun así progresar rápidamente, siempre que se acepte la versión más exigente del aprendizaje. En nuestra conversación, Lucille lo dice sin rodeos: lo más difícil no es sólo aprender la copa o la colocación, también es aceptar volver a ser principiante cuando ya se tiene una sólida formación deportiva en otros ámbitos.
Lo que Lucille ve en los jugadores estancados
La opinión de su entrenadora es muy clara. Para ella, muchos jugadores aficionados quieren ir demasiado rápido. Sueñan con una bonita bandeja, una vibración atronadora o un punto espectacular, mientras que el primer paso en el pádel es mucho más sencillo: meter una bola más en la red. Dicho de otro modo, la defensa, la paciencia y la lectura del juego cuentan a menudo más que un golpe brillante aislado.
También hace hincapié en un punto que con demasiada frecuencia se subestima: el trabajo de piernas. Moverse hacia delante y hacia atrás, sujetar la red, reposicionarse tras un globo o una chiquita y la calidad de sus apoyos marcan la diferencia. Muchos jugadores creen que se agachan, cuando en realidad se están rompiendo la espalda. Esto puede parecer una simple observación, pero resume gran parte de la diferencia entre un jugador que sufre el intercambio y otro que empieza a construirlo.
Un discurso útil para ayudarle a progresar en los torneos
Lo que me gustó de esta entrevista es que Lucille no vende recetas milagrosas. Ella habla de actitud mental, lucidez y humildad. Según ella, se puede tener una técnica decente, pero perder mucho en cuanto decae la actitud mental. En cambio, un jugador que es capaz de mantenerse fiel a su juego, paciente en sus elecciones y sólido en sus transiciones puede abrirse camino muy rápidamente en los torneos.
Su mensaje tiene un valor incalculable para cualquiera que quiera progresar sin engañarse: filma tus partidos, acepta lo que muestra el vídeo, trabaja la profundidad de la volea, lobear mejor, elige el momento adecuado para subir y no busques la solución milagrosa para cada bola. Esa es otra de las razones por las que este debate suena a verdad: Lucille Lambert habla del pádel como un deporte concreto, exigente y a veces frustrante, pero terriblemente instructivo.