Le Cercle du Padel se ha instalado en Simiane-Collongue con una idea clara: ofrecer un club al que se viene a jugar, pero también a quedarse. Abierto en marzo de 2025, el recinto reúne seis pistas exteriores, un restaurante, un bar y una piscina, con un formato claramente orientado a ser un lugar de encuentro.
Detrás del proyecto, Ugo Mayet y Nicolas Gallet defienden un enfoque familiar. El club no busca únicamente alquilar pistas; quiere crear un hábito, un ambiente y una comunidad en torno al pádel.
Seis pistas y una oferta ampliada
Las pistas acogen a principiantes, jugadores experimentados, clases y torneos. Según la información comunicada por el club, las seis pistas exteriores deberán cubrirse para reforzar la práctica durante todo el año.
El restaurante “Chez Tonton”, el bar y la piscina dan al espacio una función más amplia que la de un centro deportivo clásico. Cumpleaños, seminarios, eventos privados y momentos de pospartido pasan a formar parte del modelo económico.
Un ejemplo de la nueva generación de clubes
Le Cercle du Padel ilustra una tendencia visible en Francia: el club de pádel ya no es solo una suma de pistas. Se convierte en un espacio de sociabilidad, donde la experiencia alrededor del partido cuenta casi tanto como la propia reserva.
Esta orientación puede marcar la diferencia en un mercado cada vez más denso. A medida que se multiplican las infraestructuras, los clubes capaces de combinar calidad de las pistas, acogida, restauración e identidad fuerte tendrán una ventaja para fidelizar a los jugadores.
