Salir de Argentina y aprender a convivir con la presión
Leo Augsburger tiene 22 años, pero su carrera ya lo ha llevado de Posadas a la zona alta del circuito internacional. El ranking FIP lo sitúa sexto del mundo con 7.346 puntos. Su entrevista con el4Set repasa el coste personal de esa progresión, incluidos los sacrificios asociados a dejar Argentina para instalarse en España.
Jugar junto a Juan Lebrón, ex número 1 del mundo, añade una exigencia especial a una carrera sometida a una gran exposición. Augsburger explica que ha tenido que aprender muy rápido a gestionar los resultados, los cambios de compañero y sus propias reacciones en pista.
Augsburger asume sus errores con Libaak
La parte más personal de la entrevista se centra en Tino Libaak. Los dos argentinos crecieron juntos en el pádel profesional antes de separarse y seguir caminos distintos. Augsburger reconoce ahora que su obsesión por ganar deterioró en algunos momentos su relación dentro de la pista.
Fui un mal compañero con él. Esas ganas de ganar me ponían mal y le hacía caras.
Relaciona esas tensiones con su edad y con la rapidez de su ascenso. La separación de 2024 ya se había presentado públicamente como el final de una etapa que comenzó en Argentina y terminó en Europa. Su historia deportiva continuó después con la selección. Libaak y Augsburger dieron a Argentina el punto decisivo de la final del Mundial FIP 2024, al vencer a Paquito Navarro y Mike Yanguas por 3-6, 7-5, 7-6.
Un regreso con Libaak mencionado, no una ruptura con Lebrón
Augsburger explica que cuando termine su asociación con Lebrón, y después de dejar pasar un tiempo, Libaak sería su primera llamada. La frase muestra el peso que conserva esa relación, pero no supone el anuncio de una futura pareja.
A 4 de octubre de 2026, Augsburger sigue jugando con Juan Lebrón en Premier Padel. Sus palabras se refieren sobre todo a sus primeros años en la élite, la salida de su país, la presión de los resultados y una relación con Libaak que considera que gestionó mal en algunos momentos. El posible regreso con su antiguo compañero es una intención expresada, no un cambio de pareja anunciado.
