Tres años después de dejar la élite en Reus, Anna Cortiles vuelve a colocar su nombre en el cuadro. La jugadora catalana ha confirmado oficialmente su regreso. La vuelta de Anna Cortiles a Premier Padel es menos un paso atrás que una reconstrucción: regresar al circuito sin volver a perderse a sí misma.
Una retirada temprana marcada por el desgaste mental
La salida de Cortiles en marzo de 2023 sorprendió por su precocidad. Con 26 años, después de 17 temporadas de competición y siete como profesional, decidió detenerse tras el torneo de Reus, el lugar donde había comenzado su historia con la pala.
Su despedida no estuvo vinculada a una lesión grave ni a una pérdida repentina de nivel. La catalana explicó que ya no disfrutaba de la competición como antes. Ocupaba el puesto 59 del mundo cuando se retiró y había llegado a un punto en el que competir consumía la energía que antes alimentaba su juego.
La pausa fue, por tanto, más una salida de emergencia que un cierre definitivo. Cortiles nunca abandonó realmente el pádel. Instalada en Miami, se convirtió en entrenadora, impartió clases y clinics, y compitió en la Pro Padel League y en el circuito estadounidense. Ese desvío le permitió recuperar una identidad deportiva liberada del peso diario del ranking.
Su regreso a Premier Padel ya había comenzado
El anuncio no llega de la nada. En 2026, Cortiles ya se había probado de nuevo en la alta competición: la previa del Miami P1 junto a Manuela Schuk y después el cuadro principal del Buenos Aires P1 con Marta Arellano. También volvió a saborear un título al conquistar el FIP Bronze La Nucía con Brittany Dubins.
Su perfil oficial en la Federación Internacional de Pádel recoge esos torneos. Es decir, el cuerpo ya había empezado a hablar de nuevo el idioma del circuito antes de que las palabras hicieran oficial el proyecto.
¿Cuándo volverá y con qué compañera?
Por ahora, no se ha anunciado una fecha exacta para su regreso a Premier Padel y tampoco se conoce quién será su próxima compañera. Cortiles no tiene todavía un calendario cerrado. Esa prudencia encaja con su planteamiento: no sustituir la presión que la empujó fuera por una nueva versión de la misma carga.
El reto será real. En tres años, el circuito femenino ha ganado profundidad, los cuadros son más exigentes y cada ronda demanda velocidad de ejecución en la red y en la defensa de cristal. Su experiencia, su lectura del juego y los kilómetros acumulados en Estados Unidos son buenos apoyos. El ritmo de Premier Padel, sin embargo, no admite atajos.
Cortiles no intenta retomar exactamente la carrera que interrumpió en 2023. Abre un nuevo capítulo con la misma competidora, pero con una brújula distinta: reconciliar exigencia, disfrute e identidad.
